domingo, 25 de agosto de 2013

Amén

"Yo creo que hoy no son los intelectuales los que producen opinión: son los comunicadores de los media los que más gravitan en este terreno. Los medios audiovisuales funcionan con un ritmo que presiona en el sentido de la simplificación. Y ahí yo sí enunciaría una fórmula normativa: allí donde reina la simplificación, la obligación del intelectual, independientemente de cuáles sean sus convicciones, es introducir sentido de la complejidad, resistir la tendencia a la simplificación y rehusarse al lenguaje de los estereotipos".



Fragmento del reportaje aparecido en la Revista Ñ Nro 517 a Carlos Altamirano, a propósito de la reedición de su libro "Intelectuales", Editorial Siglo XXI.

2 comentarios:

  1. Es muy cierto, hoy los estereotipos ganan la partida, me alegra cuando chicos jóvenes, o adultos que estudian acuden a otras fuentes más fidedignas y tengo oportunidad de contactarme con ellas.

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  2. Definitivamente, sí. Ahora bien: si el fruto de la tarea del intelectual va a quedar circunscrita al entendimiento por parte de sus colegas y no de la población general, es probable que pierda sentido. Pero supongo esa es una discusión muy antigua: si el intelectual debe pensar para sus colegas o para el mundo entero. Alguien, en algún momento, debe tomarse el trabajo de cambiar el registro y hacerlo accesible al resto de los mortales. Otro intelectual, quizás.

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